Lucía Solla Sobral, Comerás flores
«Que se nombró, dolió y florecerá»
@sollasobral #Comerásflores @librosdelasteroide
🌼 Preparábamos la cena encerrados en la cocina, setas, tomates, huevos. No flores. Flores quizá después. Para dar conversación le dije a mi amigo que estaba leyendo un libro que a todo el mundo parece haberle gustado mucho y a mí no me está gustando tanto, aunque está muy bien escrito. Va de una chica a la que se le muere el padre y después queda atrapada en una relación de maltrato con un hombre de la edad de su padre. Quizá es que no te interesa mucho el tema, dijo mi amigo. Pensé que el tema sí me interesaba. Creo que el problema es que el libro me incomoda porque, con la cantidad de relaciones tóxicas y de hombres peligrosos que hay en el mundo, ¿cómo me atrevo yo a romper relaciones sanas con hombres buenos?
Es fácil sentir que el amor es urgente, como urgente se vuelve a veces el contacto con el otro, pero el amor también es lento y tiene que ser suave, no te obliga a tragar cosas que después vas a querer vomitar. También el sí tiene que tratarse con cuidado, todo el rato, cada día, sí, sí, sí, y cuando el sí no es claro hay que poder salir. Las relaciones no son cárceles. Quizá, no lo sé, que empecemos a salir de las relaciones con normalidad, que busquemos nuevas maneras de relacionarnos, que creemos redes de amigues sirve también para tender manos a quienes están atrapadas y para acorralar a los carceleros. “¿Por qué no me voy y ya está?” debería ser siempre una pregunta de respuesta fácil. Estamos preparadas para compartir nuestro sofá con cualquiera que no pueda responder fácilmente a ella.
A mí también a veces se me cae el lenguaje. He aprendido a respetarme callada y a recibir abrazos como bombas de oxígeno. Después, poco a poco, levanto las palabras, una a una si hace falta, como si cogiera flores, y con las palabras recién cogidas puedo construir cada vez una realidad nueva. He perdido el miedo a que la realidad sea nueva cada vez. 🌼
